Entrenador del seleccionado Argentino caballeros:
Sergio Vigil
¿Cómo ves al seleccionado masculino hoy a meses de haber sido nombrado técnico de este equipo?
Primero quiero dejar en claro que siempre un equipo, con el mismo o con nuevo cuerpo técnico, avanza cada día que pasa: siempre se suma algo más. Desde principio de año hasta hoy, creo que avanzamos mucho. Hubo sólo dos meses que entrenamos con el plantel entero (los 50 jugadores) y el resto, entrenamos con un 30 por ciento del equipo porque el otro 70 estaba afuera del país. Así que, con ese porcentaje se sumaron muchos entrenamientos, siempre desde la parte técnica y apuntando a lo físico-conceptual.
¿Afectó en algún punto el hecho de no tener al 100 por ciento de los jugadores reunidos para entrenar simultáneamente?
La realidad del hockey masculino argentino es que hay un 70 por ciento de jugadores que están fuera del país, entonces nosotros como entrenadores tenemos que adaptarnos y encontrar los esquemas de entrenamientos apropiados para este contexto. También, hay que aprovechar al máximo el potencial que cada uno de los chicos trae de las ligas europeas, que son muy fuertes en varones y, a su vez, tratar de mantener al máximo nivel posible a los que se quedaron en Buenos Aires. Esto, justamente, depende de la inteligencia que tengamos para poder aprovechar todo lo bueno que genera esta situación y lo que pueda llegar a ser un inconveniente...tratar de buscarle la solución.
¿Extrañás dirigir a Las Leonas?
Creo que el día a día y todo lo que significa dirigir una selección argentina masculina de primer nivel, no me permite estar pensando en el ayer. Lo que provoca este equipo es adrenalina física, neuronal, que por suerte no te da un segundo para pensar en lo que pasó. Igual sería un gran error de mi parte, teniendo la dicha de estar dirigiendo el seleccionado masculino, estar pensando en un equipo magnífico que fue y que hoy tiene otro cuerpo técnico.
¿Qué te motiva de este seleccionado?
Todo: la energía de los chicos, el espíritu, su calidad técnica y conceptual, el entusiasmo cuando los veo entrenar. Me motiva soñar a dónde podemos llegar.
Ahora que podés comparar entre dirigir dos selecciones Mayores: ¿Es más difícil llevar adelante un grupo de mujeres o de varones?
Creo que en espíritu y en esencia ambos grupos sueñan lo mismo. Lo que cambia, quizás, es la naturaleza del hombre y la mujer. En la mujer el día a día es más complejo, mientras que el día a día del varón es más simple. En la mujer hay muchos aspectos que hay que tener en cuenta fuera del campo de juego, mientras que con los varones, por lo general, hay que tenerlos dentro de la cancha. Igual, en ambos, hay que cuidar mucho el microclima que se genera en el entrenamiento propiamente dicho y fuera de él.
¿Podés ser más específico?
Quizás, en la mujer se complica un poquito más porque hay pequeños conflictos que se presentan diariamente y en los varones no es tan así... salvo que haya algún problema en particular. También son diferentes las formas de abordaje, en cuanto a los modos de decir las cosas, encontrar los momentos. Las mujeres tienen algunos períodos que están más sensibles que otros y eso hay que tenerlo muy en cuenta. El hombre durante el mes permanece más equilibrado, no hay tantos cambios anímicos... pero todo eso es parte de la psicología que hay que tener en cuenta en el manejo de ambos equipos. Aún así, en los dos, lo que nunca hay que olvidar es que antes de ser deportistas o profesionales, son seres humanos y el ser humano tiene emociones, tiene momentos donde su autoestima está alta o está baja; momentos de angustia, de alegría; momentos donde necesita una palmada y un abrazo, donde necesita ser escuchado por más tiempo de lo que habitualmente se está acostumbrado.
¿Creés que esta forma de pensar fue la clave de tu éxito al frente de Las Leonas?
Creo que la base del éxito con las chicas fue la dicha que tuvimos de encontrar un grupo que tenía convicciones y sueños y un equipo que sabía muy bien a dónde quería llegar. Enarboló las banderas del esfuerzo y quiso llegar a través del crecimiento que da el entrenamiento. En el caso de los varones, ya desde hace tiempo atrás, vienen mostrando que tienen claro también a dónde quieren llegar y tienen la convicción y el espíritu para lograrlo y lo más importante: el sueño latente.
Se viene el Cuatro Naciones masculino: ¿Cuál puede ser el rival más difícil?
El más difícil es Chile, porque es el primero que vamos a jugar... después Bélgica y por último Francia. Si logramos obtener la cantidad de puntos que nos habiliten para poder llegar a la final del Torneo, será el equipo que nos toque en ese momento.
¿Qué pensás que les hace falta para llegar de la mejor manera a este Torneo?
Cuando estén todos los jugadores, lo más importante va a ser ensamblar al equipo. Primero tomar la decisión de la lista. Son casi 50 jugadores y sólo 18 van a jugar el Torneo, aunque el resto del equipo también va a jugar partidos amistosos con los tres países que van a presentarse para el Cuatro Naciones. Lo que hay que lograr ahora es ensamblar las combinaciones de juego tanto en defensa como en ataque. El tiempo en que estuvimos todos juntos, creo que consolidó el espíritu de juego que se pretendía y ahora lo que nos quedaría por trabajar es la parte conceptual: el funcionamiento del equipo, desde el juego con y sin pelota hasta jugadas fijas (ofensivas y defensivas).
Las Leonas están a un paso de jugar el Champions Trophy, ¿qué expectativas tenés como ex DT?
Las vi muy bien en el Tres Naciones, las vi bien de espíritu y tengo plena confianza en que van a hacer un gran Champions Trophy. Se dijo que estamos jugando contra equipos de segundo nivel, tanto por los test match contra Sudáfrica a principio de año o por el último Torneo. Pero Estados Unidos, por ejemplo, es un equipo que jugó todos los Mundiales, que participó de la mayor parte de los Juegos Olímpicos. Es un equipo que hasta hace dos Panamericanos atrás, le ganábamos por la mínima diferencia y que Argentina le haya ganado por diferencia 3 y 4 goles... eso es todo mérito de las chicas. Creo que, a veces, cuando uno dice ‘equipos de segundo nivel’, bueno... no es tan así. Claro que a uno le hubiese gustado más una serie internacional donde esté Alemania, Holanda o Australia pero tampoco se puede traer en todo momento a esos equipos. Este año fue un año especial donde hubo recambio de cuerpo técnico y quizás no se pudo plasmar un calendario acorde al que nos hubiese gustado.
[ Extraído de www.hockeybahiense.com.ar ]